El director de Rovio Entertainment, Mikael Hed, confirmó que "los episodios serán breves" y que las historias se desarrollaran en la "Isla Piggy". "La intención es que se conviertan en un clásico de la animación, es decir, que la gente quiera seguir viendo la serie dentro de 50 años", expresó el ejecutivo en diálogo con The Wall Street Journal.
Por su parte, el jefe de animación de la firma, Nick Dorra, señaló que el objetivo será el de "atraer aún más fans" para su marca. Y adelantó que "la serie podrá ser vista a través de Internet y de una aplicación de vídeo", por lo que tablets y smartphones tendrán acceso a la misma. Esto es algo que tiene lógica si se toma en cuenta el origen del éxito de Angry Birds: los dispositivos móviles.