Esta cantidad se alcanza principalmente con juegos para ordenador, entre los que destacan dos vertientes. La primera es la que hace referencia a títulos con su propia aplicación instalada, sector que supone un 64,5 por ciento de la facturación total.
La segunda opción la cubren los juegos que se consumen directamente desde el navegador web y que ocupan un 15 por ciento de la facturación. Los videojuegos para dispositivos móviles cubren el 13,5 por ciento de los ingresos generados por el sector.