El 10 de diciembre de 1993 John Carmack y John Romero desde id Software cambiaban para siempre la industria y la Historia de los videojuegos con un título que se ha convertido en leyenda: “Doom”. Convertido en una verdadera revolución la popularidad llegó a cotas insospechadas merced a la jugabilidad y a la posibilidad que se brindó a los usuarios de de poder crear y modificar sus propios niveles con personalizaciones gráfica y sonoras que sólo encontraron límites en la imaginación (y el buen gusto) de los millones de aficionados.
En la actualidad Romero continúa en la industria del videojuego y Carmack está detrás del popular equipo de inmersión virtual para jugadores (entre otros usos) Oculus Rift y llevan 15 años sin trabajar juntos, pero hace justo dos décadas consiguieron lanzar al mundo un videojuego que revolucionó la perspectiva subjetiva que ya había tenido exitosos intentos anteriores como la saga Wolfenstein y que después continuaría en posteriores entregas, en otros títulos que empleaban el mismo motor gráfico y que crearía un legado que dura hasta hoy.