jueves, 21 de noviembre de 2013

Xbox One supera a la PlayStation 4

Si el Xbox One no está en la parte superior de tu lista de deseos para esta Navidad, debería estarlo.

guerra
Con la consola de Microsoft, que será lanzada este viernes en Estados Unidos, queda claro que la empresa está apuntando a la sala de estar, uniendo las actividades de ver televisión, jugar videojuegos y servicios con conexión a Internet en un nivel sin precedentes. 

Puede que cueste 100 dólares más que el PlayStation 4 de Sony que fue lanzado la semana pasada, pero el dinero extra asegura a los usuarios una experiencia de próxima generación, incluyendo un menú de navegación y control de juego impulsado por el reconocimiento de voz y gestos. 

Con este dispositivo, la compañía quiere ser el dueño de la sala del hogar de una manera en que los anteriores productos de la compañía no lo han logrado, con un hardware y software que combina todo, desde jugar juegos hasta escanear la musculatura y complexión del esqueleto de un jugador. Es la primera vez en mucho tiempo que vas a estar encantado de ver el logotipo de Microsoft al abrir la envoltura. 

El hardware. En una palabra: enorme. El Xbox One es una bestia, y supera al PlayStation 4, al Wii U y a la mayoría de las consolas de los últimos años. (Es tan grande, de hecho, que desafiará a las viejas videograbadoras VCR en tamaño). 

Hay algunos toques agradables en la consola de plástico negro -una yuxtaposición a dos tonos de mate y texturas brillantes, un rejilla superior que cubre la mitad del dispositivo, algunos cromados plateados, y un botón de encendido activado con el tacto como logotipo- pero el diseño industrial del Xbox es más utilitario que de buen aspecto. 

Lo mismo ocurre con la nueva barra de detección de movimiento de Kinect 2, que es más o menos del tamaño de una lata de aromatizante y que está diseñada para ubicarse más cerca de la televisión. 

El control tiene un gran parecido al de la versión previa, pero el aspecto y la sensación han sido refinados. Las dos asas en ambos extremos son un poco más cómodas de sostener. Los botones hacen clic en una forma sensiblemente más premium. (En particular, el pad de dirección ha sido rediseñado y se siente mucho menos barato y mucho más fácil de usar). 

La firma también integró cuatro motores de vibración en vez de dos en esta ocasión. Así que, en lugar de que todo el control vibre, los desarrolladores pueden hacer que la sensación sea más localizada. Es una distinción muy sutil, pero que se suma a la sensación de inmersión de la experiencia en juegos como Forza Motorsport 5, cuando los jugadores toman las vueltas. 

El control no es tan ergonómico como el del PlayStation 4, que ha ganado mi reconocimiento personal por ser el controlador de consola con mejor sensación del mundo, pero los jugadores tampoco se quejarán de falta de comodidad. 

El software. En los últimos años, Microsoft ha impulsado una experiencia visual basada en mosaicos planos y bidimensionales. Windows Phone la introdujo, Windows 8 le siguió, y lo mismo ocurre con el Xbox One. Es limpio, minimalista y fácil para los ojos. Y aunque aprender a navegar por los menús del PlayStation 4 toma menos de cinco minutos, moverse por el Xbox One fue incluso más rápido -simplemente es más intuitivo-. 

Configurar el sistema fue un proceso completamente simple aunque extenso, con una serie de actualizaciones de software de instalación requeridos antes de que puedas comenzar. (Un portavoz de la compañía señaló que los consumidores no tendrán que descargar las mismas actualizaciones o esperar tanto tiempo). 

Con el Xbox 360, Kinect solo era requerido para un subconjunto de juegos. Aquí, el Kinect tampoco es técnicamente obligatorio -un cambio en la política anunciado en un comunicado de la compañía esta primavera-. Pero considerando que cada unidad viene empacada con uno, por no hablar de que el Xbox One y varios juegos de lanzamiento utilizan reconocimiento de voz, el Kinect se siente prácticamente esencial para aprovechar al máximo el nuevo dispositivo. 

No es obligatorio que los usuarios emitan comandos de voz para navegar, pero en algunos casos, de hecho es más fácil. Por un lado, ordenar al dispositivo que se encienda diciendo "Xbox On" -lo cual hace en unos 10 segundos- ciertamente me ahorra la pequeña molestia de caminar atrás y adelante a través de la habitación. Lo mismo ocurre con otras tareas como la reproducción de películas. Decir al Xbox que adelante la escena y que active los subtítulos es más fácil a través de la voz que lidiando con el control y, esta vez, se siente menos como un truco. 

En otros casos, el reconocimiento de voz no es lo suficientemente bueno. Por ahora, el Kinect parece estar bien con los comandos básicos -ir a la pantalla principal de la consola, cambiar entre aplicaciones, y reproducir vídeo- pero para llegar del punto A al punto B en Netflix y Hulu completamente a través de la voz a veces se sintió como el doble de tiempo que normalmente tomaría si hubiera utilizado el control, incluso después de que Microsoft recomendó que recalibrara el Kinect para captar mejor mi voz. Es evidente que hay problemillas que tiene que resolver, así que por ahora, la mejor manera de moverse todavía es una combinación de pulsaciones de botón y voz. 

Centro de entretenimiento. Microsoft está impulsando al Xbox One no sólo como un dispositivo de juegos de próxima generación, sino como un centro de entretenimiento en casa. Al conectar un decodificador de cable o satélite a la consola, los usuarios pueden navegar por la programación, cambiar de canal, así como subir y bajar el volumen al emitir comandos básicos de voz como "Xbox, volumen arriba". 

Una de las novedades de software llamada "Snap" funge como el acercamiento interactivo de Microsoft a la función de recuadro secundario de la TV. Se trata de un panel vertical, convocado mediante voz o mediante el control, que aparece en la parte derecha de la pantalla donde los usuarios pueden tener algo funcionando al mismo tiempo: TV, música, video, etc. 

Funciona en su mayoría como lo anuncian, aunque en algunas pruebas, la película Man ​​of Steel tartamudeaba seriamente en el panel de Snap, mientras jugaba un juego en la pantalla principal. En otros casos, la película se reproducía correctamente. (Microsoft dice que el problema de rendimiento estará corregido para el momento del lanzamiento). 

Juegos. Ninguna nueva consola sería atractiva sin un sólido catálogo de juegos. Como mencioné la semana pasada en mi reseña sobre el PS4, muchos de los títulos iniciales de esa consola, incluyendo el Assassins Creed IV: Black Flag y Battlefield 4 también estarán disponibles para Xbox One desde el primer día. De hecho, el primero ya está disponible para las consolas antiguas también. 

Xbox One tiene dos grandes títulos exclusivos. Ryse: Son of Rome comienza sintiéndose como una aventura aparentemente simple y previsible de combate armado, pero poco a poco se eleva a una jugabilidad más compleja, introduciendo nuevos movimientos y estrategias para que los jugadores ganen experiencia, personalicen las habilidades de sus guerreros y realicen entretenidas ejecuciones. 

Los aficionados a los autos probablemente gastarán decenas de horas corriendo y estilizando sus autos en Forza Motorsport 5, donde el juego es tan superficial o tan profundo como el nivel de habilidad del jugador. 

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